Trump enciende las alarmas en Davos con su ultraje a los europeos: "El viejo orden mundial ya no volverá"
La Tensión Geopolítica Domina el Foro de Davos
Un Clima de Confrontación Reemplaza la Cooperación
En Davos, la expectativa de que las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump fueran solo una táctica de negociación se está desvaneciendo con la misma rapidez con la que se derrite la nieve en esta edición inusualmente cálida del Foro Económico Mundial. La llegada de Trump a Suiza estuvo precedida por un nuevo gesto de desaire hacia líderes europeos, encendiendo las alarmas en los mercados financieros. Los inversores, temerosos de un nuevo enfrentamiento entre las principales economías, observan con preocupación cómo se deshace el acuerdo comercial del año pasado.
El Fin de un Orden y la Búsqueda de un Nuevo Equilibrio
Más allá de si se logra contener la disputa sobre Groenlandia, en Davos muchos dan por concluido el orden mundial que sustentó décadas de liberalización y crecimiento para numerosos países y corporaciones. La nueva aspiración es que el próximo orden ofrezca estabilidad y reglas claras. Por ahora, la caída de los mercados y el dólar, tras la agresiva postura de Trump contra sus aliados, refleja el estado de ánimo del Foro, cuyos asistentes, como Larry Fink de BlackRock, gestionan los mayores fondos de inversión globales.
- Un llamado al orden: El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió al auditorio sobre "un mundo sin ley", buscando el respaldo de la élite empresarial frente al estilo confrontacional de Trump, a quien describió implícitamente como un matón.
- Acciones provocadoras: Trump caldeó el ambiente antes de su intervención filtrando mensajes privados de Macron y revelando halagos del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ambos presentes en Davos junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
- Desprecio público: Altos funcionarios estadounidenses, como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el de Comercio, Howard Lutnick, expresaron desdén hacia la Unión Europea y sus líderes, amenazando con represalias ante cualquier medida en contra.
Europa Busca su Propio Camino y Defensas
Bessent dejó claro que la postura sobre Groenlandia es innegociable por tratarse de seguridad nacional. Ante esto, Macron y Von der Leyen abogan por reducir la dependencia de Estados Unidos. "El viejo orden mundial ya no va a volver", corroboró el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien ahora se alía con Europa. Von der Leyen insistió en que "el cambio en Europa debe ser permanente".
¿La respuesta europea? Macron insta a Von der Leyen a emplear por primera vez herramientas poderosas de la UE, como el mecanismo "anticoerción", que podría restringir el acceso al mercado europeo a empresas y bancos estadounidenses. "Lo más increíble es que nos pueden forzar a tomar medidas coercitivas", afirmó Macron, quien también defendió preferencias para productos europeos, criticando la "ingenuidad" del continente.
Aclaró, sin embargo, que no busca una Europa cerrada: "Protección no significa proteccionismo". Abogó por que los acuerdos comerciales, como el del Mercosur, se hagan con racionalidad para no perjudicar a sectores clave recetascookeomoulinex-es.translate.goog.
Inquietud en los Mercados y Consecuencias para los Consumidores
La confrontación entre bloques comerciales genera ansiedad. "Es importante mantener la calma", pidió Bettina Orlopp, de Commerzbank. Anthony Gutman, de Goldman Sachs, señaló que el conflicto es "la nueva normalidad", pero que solo conduce a pérdidas, creando complejidad para las empresas. Andy Jassy, de Amazon, advirtió que algunos aranceles ya se trasladan a precios más altos para los consumidores, mientras otras empresas absorben los costos.
Posibles Soluciones y una Advertencia Final
Macron y Von der Leyen coincidieron en que no buscan una escalada, sino no ser avasallados. "No podemos aceptar pasivamente la ley del más fuerte", dijo Macron. Mientras, se exploran soluciones para Groenlandia, como un pacto de seguridad ártica común. El presidente lituano, Gitanas Nausėda, lo ve como "la mejor baza".
Macron lamentó que se esté "dando la espalda a solucionar los problemas", en un contexto donde Rusia continúa sus ataques a Ucrania. El canadiense Mark Carney resumió gráficamente la situación: "Las potencias medianas deben actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú".
Contenido original en https://www.elmundo.es/internacional/2026/01/21/696fe38de85ece01408b459d.html
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