Los 14 españoles del crucero del hantavirus llegan al Gómez Ulla para hacer la cuarentena

📅 10/05/2026

Los 14 ciudadanos españoles que viajaban a bordo del crucero MV Hondius, afectado por el brote de hantavirus detectado durante una travesía por el Atlántico Sur, han llegado este domingo al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla minutos antes de las 16.30 (hora peninsular), en una comitiva coordinada por los ministerios de Sanidad, Interior y Defensa.

A los 13 pasajeros y un tripulante les esperaban a las puertas del centro militar una gran expectación mediática, algunos curiosos, que han aplaudido a la llegada, y un despliegue policial custodiando el acceso principal al hospital desde antes de la llegada.

Los españoles del MV Hondius han llegado en dos autobuses blancos manejados por conductores ataviados con equipos de protección individual (EPI) y mascarilla. Los autocares iban escoltados por varias unidades de la Guardia Civil, Policía Nacional, personal de la OMS y el ejército.

Los pasajeros, todos ellos asintomáticos según las últimas evaluaciones realizadas a primera hora de esta mañana en el propio barco, permanecerán en cuarentena y bajo observación médica en el centro hospitalario madrileño.

Cabe destacar que ellos mismos, según Sanidad, habían trasladado durante los últimos días su preocupación por el posible rechazo social por ser percibidos como un riesgo para la población pese a permanecer asintomáticos y haber seguido en todo momento las indicaciones médicas y epidemiológicas. En cualquier caso, a su llegada han manifestado al ministerio su agradecimiento y alegría por estar en España.

En un principio estaba previsto que un representante de la OMS África, que subió al barco al saltar las alarmas, volase con los españoles y siguiese el mismo protocolo en el Gómez Ulla. Finalmente, las autoridades han decidido que el profesional de salud pública vuele con el grupo de Países Bajos, el país armador del barco que se hará responsable de los pasajeros cuyos países no han enviado aviones.

El operativo arrancó horas antes en Tenerife, bajo la mirada de la ministra de Sanidad, Mónica García, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el secretario general de la OMS, Tedros Adhanom. En hora canaria, el buque fondeó frente a la dársena de Granadilla de Abona sobre las 6.30 y el desembarco de los españoles, el primero de todas las nacionalidades, comenzó alrededor de las 9.30. Los ciudadanos de nuestro país han salido del crucero en grupos reducidos en pequeñas barcazas, en las que iban acompañados de una enfermera de Sanidad Exterior.

Una vez llegaron a una zona aislada del puerto, fueron trasladados en un autobús de la UME habilitado, en dos viajes de siete personas para poder mantener las medidas sanitarias, hasta el aeropuerto. Custodiados por la Guardia Civil, cada trayecto ha durado unos 12 minutos y ha llegado directamente hasta la pista donde el avión ya estaba preparado.

Al pie de las escalerillas, han cambiado los equipos de protección que portaban los españoles por otros para garantizar al máximo la seguridad y han procedido a la desinfección de las bolsas individuales donde portaban unos pocos efectos personales.

Una vez tomadas todas las medidas, los pasajeros subieron a la aeronave militar que despegó minutos antes de las 12.00 (hora canaria) rumbo a la Comunidad de Madrid.

Sobre las 15.00, hora peninsular, el aparato aterrizó en la base aérea de Torrejón de Ardoz, donde esperaba otro dispositivo especial de transporte sanitario y seguridad para completar el traslado al Gómez Ulla.

Algo más de una hora después de aterrizar en Torrejón, rozando las 16.30, la comitiva ha llegado a la entrada principal del recinto hospitalario. Una vez accedan al edificio, serán sometidos a seguimiento clínico y aislamiento preventivo durante el periodo que determinen los protocolos epidemiológicos establecidos para este brote. En la puerta del recinto, el control es estricto para evitar que periodistas o curiosos accedan a ver más de cerca cómo bajan de los autobuses maravillasdelmundo-es.translate.goog.

Durante todo el operativo se mantuvieron estrictas medidas de prevención. Todos los pasajeros desembarcados utilizaron mascarillas FFP2, al igual que el personal implicado en las tareas logísticas y de traslado. Los equipos sanitarios desplegados trabajaron además con EPI en todo momento, dentro del protocolo diseñado por Sanidad para minimizar cualquier riesgo de transmisión.

Todos ellos son considerados contactos, puesto que permanecieron en el barco entre el 1 de abril y el 10 de mayo, por lo que serán sometidos a una cuarentena obligatoria en el hospital militar. De este modo, los pasajeros permanecerán en habitaciones individuales y sin visitas. Para ello han reservado una planta entera de 28 habitaciones, de las que solo ocuparán la mitad. En cualquier caso, no ingresarán inicialmente en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN), salvo que desarrollen síntomas o den positivo.

“Entrarán por una parte externa al hospital, subirán por un ascensor cerrado y todo el camino se desinfectará y se volverá a limpiar según los protocolos de seguridad”, según explicaba el delegado de Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), José García. Los pasajeros serán atendidos por personal “altamente cualificado” y durante toda la estancia seguirán un "circuito cerrado" con personal "exclusivo" en la planta de aislamiento que se ha preparado para ellos, siempre que continúen sin síntomas.

Respecto al control de la infección, una orden ministerial define que "se realizará una prueba de PCR a la llegada al hospital y otra prueba siete días naturales después. Se realizará vigilancia activa supervisada mediante el registro dos veces al día de la temperatura y la monitorización de la aparición de alguno de estos síntomas: fiebre, tos, disnea, mialgias, vómitos, diarrea y/o lumbalgia. Se fomentará el bienestar emocional de las personas sometidas a cuarentena, garantizando la comunicación por medios electrónicos con sus personas allegadas”.

Cada una de las PCR será enviada al Centro Nacional de Microbiología. Mientras tanto, se seguirá una “vigilancia activa” con registro de dos veces al día de la temperatura y con la investigación de posibles síntomas. “Si la persona presenta un aumento de temperatura o síntomas compatibles con hantavirus, pasaría de contacto a caso sospechoso”, detallaba Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad.

En cuanto a los tiempos de la cuarentena, la ministra aseguraba este sábado que el Gobierno cuenta con respaldo judicial para fijar “en el fondo y en la forma” una cuarentena de 42 días. Sin embargo, por el momento, la justicia solo ha avalado "un período de siete días naturales desde el despliegue de efectos de esta orden" y que "la duración de la cuarentena se revisará de forma continua a la luz de los datos disponibles durante el seguimiento del evento y las características de riesgo que se vayan estableciendo, tanto en España como a nivel internacional".

Preguntada por la diferencia entre el plazo avalado por la justicia (7 días) y el aislamiento total que Sanidad marca como obligatorio (42 días), García explicaba que la ratificación judicial ampara el protocolo definido por la Comisión de Salud Pública, lo que permitirá aplicar las medidas de cuarentena “en el fondo y la forma que sean precisos”.

La orden ministerial también contempla un régimen sancionador: “En caso del incumplimiento de lo previsto en esta resolución, será de aplicación el régimen contemplado en el título VI de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública, referido a infracciones y sanciones”.

Mientras los españoles ya están en el Gómez Ulla, a lo largo de este domingo distintos aviones han ido saliendo hacia sus destinos finales. Todo ello, en un despliegue en el que han participado más de 400 efectivos españoles: 325 guardias civiles, 33 policías nacionales, más de 30 militares de la UME, 60 del Ejército del Aire; a lo que hay que sumar personal de Salvamento Marítimo, autoridad portuaria, Sanidad Exterior, Cruz Roja y el Servicio de Salud Canario. Además, se ha contado con drones y helicóptero de la Guardia Civil como medida de seguridad; 11 vehículos y cuatro autobuses de la UME; y el avión del Ejército del Aire que ha traído a Madrid a los españoles.

La última aeronave en despegar será la de Australia, con la que se cerrará el dispositivo isleño en la tarde de este lunes. Cuando todos hayan desembarcado, el crucero repostará, tomará las medidas de sanidad necesarias y –con 30 tripulantes y el cadáver de un fallecido por hantavirus– partirá hacia Países Bajos.

Los 14 españoles del crucero del hantavirus llegan al Gómez Ulla para hacer la cuarentena

Contenido original en https://www.elconfidencial.com/salud/2026-05-10/llegan-al-gomez-ulla-14-espanoles-crucero-hantavirus_4352768/

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