Gaza y la Junta de Paz de Trump: qué es, quiénes participan, qué dicen los palestinos y qué puede esperarse de ella
Reunión en Washington de la Junta de Paz de Trump
Este jueves, alrededor de treinta mandatarios o sus enviados se congregarán en Washington D.C. para la primera gran cumbre de la Junta de Paz, una iniciativa del expresidente Donald Trump. Este organismo fue creado para gestionar la futura Gaza tras el conflicto, aunque sus aspiraciones van más allá.
Un proyecto que busca rivalizar con la ONU
Trump pretende transformar esta Junta en un mecanismo global que compita e incluso pueda suplantar a las Naciones Unidas en ciertas áreas para resolver disputas internacionales. El expresidente ha criticado públicamente a la ONU, afirmando que "nunca ha estado a la altura" de su potencial.
Altas expectativas frente a una realidad devastadora
En el encuentro se presentarán formalmente cinco mil millones de dólares ya comprometidos para ayuda y reconstrucción. Sin embargo, este impulso político choca con la situación en terreno: según cifras de Naciones Unidas, más de 72,000 palestinos han perdido la vida desde octubre de 2023. Aunque existe una tregua, la violencia persiste y la calma sigue siendo frágil.
Estructura y críticas al mecanismo
La Junta, respaldada por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, es en la práctica una estructura híbrida con diseño político estadounidense. Su plan busca transitar desde un alto el fuego hacia el desarme y la reconstrucción de Gaza. No obstante, presenta varias lagunas:
- Falta de plazos y mecanismos claros para su implementación a largo plazo.
- La posible creación de una fuerza de estabilización internacional depende de la coordinación con Israel, que controla los accesos a Gaza.
- Para ser miembro permanente se exige una contribución de 1,000 millones de dólares.
- Trump presidirá el órgano con amplias facultades, sin límite de mandato explícito.
La junta ejecutiva supervisará un comité palestino de tecnócratas que manejará la administración civil, pero sin funciones políticas. Aquí yace, según los críticos, la gran paradoja: un plan para la paz y reconstrucción de Gaza que carece de representación palestina a nivel ejecutivo internacional. Este modelo vertical, advierten, ha llevado a una estabilidad precaria en experiencias pasadas como Kosovo o Irak.
Una coalición selectiva, no universal
La lista de participantes confirma que no es una alianza global, sino una coalición selectiva:Repuestos Piaggio
- Países de Oriente Medio: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Catar, entre otros. Otros países: Indonesia (que ofreció tropas), Vietnam, Pakistán y varias naciones de Asia Central.
- Europa: Respaldo limitado. Hungría es miembro pleno, mientras Italia, Bulgaria y Chipre son solo "observadores". La Comisión Europea también asistirá como observadora.
Ausencias notables
Varias potencias han declinado participar o lo han hecho con reservas: Francia, Alemania, Polonia, México, Canadá, el Vaticano y España no se integrarán como miembros.
Las demandas sobre el terreno
Las facciones palestinas son claras: antes de discutir reconstrucción, debe cesar la violencia de manera verificable. Hamás ha insinuado que podría congelar operaciones si hay una retirada israelí completa y un cese real de hostilidades. Organizaciones de derechos humanos subrayan que, sin abordar las causas estructurales del conflicto, esta iniciativa solo internacionalizará la gestión sin resolver el problema de fondo. Incluso la Autoridad Palestina, que observa desde fuera, coincide en que sin un alto el fuego real, cualquier plan está condenado al fracaso.
Lo que se espera de la cumbre
Además de los anuncios de financiación, se espera que se concrete:
- La activación del fondo para reconstrucción y los detalles de los desembolsos.
- La formalización de la junta ejecutiva y del comité administrativo para Gaza.
- La puesta en marcha de grupos de trabajo en infraestructura, salud y gobernanza.
- La definición de mandatos para una eventual fuerza de estabilización internacional.
El desafío fundamental
Más allá de los compromisos financieros o militares, la legitimidad de la Junta de Paz dependerá de tres factores clave:
- El respeto efectivo del alto el fuego.
- La inclusión política real de los palestinos.
- La coherencia con el marco jurídico internacional.
Mientras en Washington se debate el potencial de este mecanismo, en Gaza la población exige medidas concretas: seguridad, reconstrucción tangible y un horizonte político creíble. Sin ello, ninguna arquitectura, por ambiciosa que sea, podrá sostenerse.
Contenido original en https://www.rtve.es/noticias/20260218/gaza-junta-paz-trump-esperar-reunion-washington-palestinos/16943205.shtml
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].