Sánchez huye a China mientras el juicio a Ábalos arrincona al PSOE con posibles pruebas de su financiación irregular
Durante esta semana el juicio por el caso Koldo, mascarillas o directamente el juicio a José Luis Ábalos y compañía ha marcado la actualidad política. No es para menos: un exministro del Gobierno y hombre de confianza en su día del presidente, no solo en Moncloa sino también en Ferraz, se sienta en el banquillo acusado de hasta 6 posibles delitos y con una petición de 24 años de prisión.
Y es que hubo un tiempo en el que José Luis Ábalos era intocable. Recordemos la ovación que se llevó en el Congreso de sus compañeros... El hombre que rescató a Pedro Sánchez cuando todo el mundo lo daba por muerto, el estratega que dirigió la máquina del partido y el fiel escudero que lo llevó hasta La Moncloa. Su hombre de máxima confianza, Koldo García, manejaba los hilos invisibles de aquella corrupción cuyo corazón estaba en el mismo centro del Ministerio de Transportes. Una lealtad que se ha convertido en una losa.
El PSOE intenta capear el temporal y repetir como un mantra lo de "el caso está amortizado", dando por hecho que no saldrán novedades importantes que les afecte. Sin embargo, la realidad es que, de los primeros tres días, el protagonismo (más allá de pisos, amantes, enchufes y de quién era o no era el gato) está siendo el trasiego de dinero de más que dudosa procedencia en la sede de Ferraz.
Testigo tras testigo han ido corroborando que la sede socialista en Madrid era utilizada por la trama para mover el dinero, bien sea en sobres o incluso en bolsas. En el primer caso, Joseba García, hermano de Koldo, hasta explicó en el Supremo como diferenciaban según el sobre si los gastos correspondían al partido, al Ministerio o al ámbito personal. Lo más grave es que el hermano del exasesor de Ábalos confirmó que hasta dos veces fue a por sobres por orden de Koldo a la sede, a la que entraba dando el DNI y los sobres le eran entregados, según su declaración, por una mujer que cree que se llama Cristina.
En principio ese dinero era para Ábalos y compañía, pero los investigadores tienen que dilucidar todavía si alguno de esos euros fue para la financiar de alguna manera al PSOE. Aunque los socialistas defienden su limpieza aludiendo a auditorías internas, la realidad es que una de las causas que está separada de las cuatro del 'caso Koldo' es sobre este asunto. Y, hasta el momento y a la espera de lo que pueda venir, lo más jugoso que ha dejado el juicio además de gatos y otras tonterías es el flujo de dinero constante en Ferraz por parte de la trama.
Flujo confirmado por la empresaria Carmen Pano, que durante estos meses ha defendido que llevó por orden de Víctor de Aldama 90.000 euros a Ferraz en dos bolsas de 45.000 euros y así lo ha corroborado ante el juez. También el chófer que la habría llevado. Pano afirma que subía a la segunda planta de la sede de Ferraz y entregaba el dinero a un hombre que la esperaba al salir del ascensor.
Mientras la Justicia avanza, el Gobierno ha optado por la táctica del silencio y la distracción. Pedro Sánchez pone rumbo a China para marcar su posición en un momento internacional clave con lo sucedido en Irán. De hecho, este mismo viernes España e Israel han protagonizado otro conflicto diplomático con mensaje directo de Netanyahu.
Con Sánchez minimizando sus apariciones públicas pero bien a gusto haciendo tiktoks, el Consejo de Ministros intenta desviar la atención con debates secundarios, como reforzar el aborto en la sanidad pública, con la esperanza de que nadie mire hacia el verdadero escándalo. Algo del todo imposible tal y como estamos viendo.
El caso Ábalos-Koldo no solo señala a los que supuestamente cobraron. Señala al propio sistema que lo permitió. ¿Cómo es posible que nadie en Moncloa ni en la sede de Ferraz detectara las comisiones millonarias que fluían bajo su mando? ¿Nadie hizo preguntas incómodas? ¿Nadie quiso ver?
La expulsión de Ábalos fue un acto reflejo de supervivencia, no un ejercicio de ética. Y ahora, cuando el juicio ya no se puede parar, el sanchismo ha elegido la opción más conservadora: desviar la atención, refugiarse en la agenda y contexto internacional y seguir peleando batallas culturales mientras el foco se sitúa en Ferraz y el movimiento de dinero entre sus paredes.
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Contenido original en https://www.esdiario.com/nacional/260410/184734/sanchez-huye-china-juicio-abalos-arrincona-psoe-posibles-pruebas-financiacion-irregular.html
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